Biodiversidad

Nuestro compromiso hacia la protección de la biodiversidad

Para poder desarrollar nuevas plantas con características mejoradas, nuestros investigadores necesitan constantemente ampliar la variabilidad genética de las especies cultivadas. De manera que en la actualidad son, como lo fueron siempre, los guardianes de la biodiversidad. Los obtentores son los administradores de la biodiversidad, que utilizan y mantienen la biodiversidad para ampliar el trabajo del hombre para desarrollar alimentos para nutrir al planeta. Los obtentores conservan y mantienen las colecciones de plantas con el objeto de cultivar un amplio rango de características que pueden ser utilizadas para satisfacer las necesidades actuales y futuras de usuarios y consumidores.

Creación de nuevas variedades

Durante siglos, la humanidad utilizó métodos empíricos para adaptar las plantas a sus necesidades. En la actualidad, los obtentores llevan a cabo este trabajo con gran precisión mediante el uso de herramientas y medios científicos. Nuestra actividad comercial consiste en la creación de nuevas variedades a partir de las plantas existentes (recursos genéticos) mediante el cruzamiento de plantas para obtener sus calidades deseadas, tales como resistencia a enfermedades o mejor sabor. Las mejores plantas producidas mediante estos cruces– los descendientes – se seleccionan para la producción comercial. Mediante la producción de plantas comerciales con mayor resistencia a enfermedades y desempeño agronómico mejorado, somos capaces de mejorar la diversidad agrícola de la producción de alimentos.

La diversidad de los seres vivos

La biodiversidad describe la variabilidad de los organismos vivos de todo tipo: diversidad de ecosistemas (desiertos, arrecifes de coral, bosques, tierra cultivada…), diversidad de especies y, con menor visibilidad, la diversidad de genes y sus combinaciones. La necesidad de mantener y mejorar la biodiversidad cuenta con reconocimiento internacional desde 1992 en la Cumbre de la Tierra de la ONU en Río, cuando se adoptó el Convenio sobre la Diversidad Biológica. Este convenio establece, en particular, la soberanía de cada estado sobre su patrimonio natural y la biodiversidad incluida en su territorio. Organizaciones tales como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura han liderado la implementación de enfoques responsables para la administración del acceso a la diversidad biológica, bajo los auspicios del Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura.